FENG SHUI I: La ciencia de la energía o del CHI

El Feng Shui, literalmente ‘viento y agua’ es un método ancestral de origen chino que partió del estudio profundo, tanto de la naturaleza como del cosmos y, junto con la observación de los cambios que ocurren en la naturaleza, el clima y los astros. Así nació el Feng Shui como una disciplina que ayudaría a mejorar la vida.

La doctrina del Feng Shui se basa en la existencia de un aliento vital o chi, del flujo del cual se ve modificado por la forma y disposición del espacio, las orientaciones (puntos cardinales) y los cambios temporales. Algunas escuelas de Feng Shui ponen el énfasis en el estudio de las formas: las montañas, los ríos, la estructura de la vivienda o el puesto de trabajo, la ubicación de un cuarto de baño, cocina, habitación, etc. hasta la colocación de los muebles. Otras escuelas enfatizan en cambio en el uso de la brújula, aunque en la actualidad, la tendencia es considerar tanto la de la forma como la de la brújula por la orientación, ambas complementariamente.

En definitiva, el Feng Shui tiene como objetivo la armonización de las corrientes energéticas según los puntos cardinales, los ciclos naturales, los campos geomagnéticos, las características naturales del entorno, etc. y trabaja en el flujo de las corrientes energéticas, tanto positivas como negativas.

En la actualidad, este método es muy reconocido en Occidente y cada vez son más las personas que utilizan estas enseñanzas para armonizar sus vidas.

 

Flujos de Energía (CHI o QI)

Tenemos que asegurarnos que la energía exterior entra y nutre todo nuestro espacio, para así garantizar que la totalidad de la superficie de todos las estancias se benefician de ella.

Si nos encontramos con aperturas enfrentadas, puerta-ventana, puerta-puerta, ventana-ventana, podemos concluir que la energía irá a una velocidad en aumento generando una dirección lineal que marchará pasando de largo directamente. Tenemos que conseguir el equilibrio entre el exceso de movimiento y el exceso de estancamiento.

En la imagen superior izquierda, vemos dos disposiciones que generan un MAL flujo energético. La colocación de algún objeto que corte esta velocidad y dirección lineal provocará que la energía se frene y se disperse por el resto del aposento, consiguiendo de esta forma, un flujo energético continuo y pausado tal como muestra la imagen de la derecha.

 

Los cinco elementos del Feng Shui

Los elementos utilizados por esta técnica se corresponden con los elementos sagrados que los antiguos denominaban ‘Las Cinco Actividades’: La Tierra, el Metal, el agua, la Madera y el Fuego.

  • El elemento Tierra es un reactivo aislante. Su forma es la de un cuadrado, su color el amarillo y el naranja y simboliza la estabilidad, la solidez y lo confiable.
  • En segundo lugar, se encuentra el Metal, un gran conductor de energía. Se corresponde con la forma de un círculo, su color es blanco o gris y remitente a la abundancia, la riqueza y el éxito financiero.
  • Por su parte, el agua simboliza lo abismal, la profundidad de lo desconocido, el principio de la vida y el cambio constante. Su forma es la de dos ondulaciones paralelas y sus colores los morados y negros.
  • El elemento madera, asociado en la Antigua China con la agricultura, la vida vegetal y sus procesos, encarna la forma de un rectángulo. Su color es el verde y simboliza el crecimiento, la creatividad y la alimentación.
  • Finalmente, el fuego se identifica con el mediodía y con el sur, además de con todos los procesos químicos en los cuales está presente (radiación, inducción y combustión). Su forma es la de un triángulo rojo y sus colores los rojos y burdeos.

 

Las 6 escuelas de Feng Shui

Hay muchas escuelas de Feng Shui, la del paisaje o de la Forma (Tu Li), la de la Brújula (Le qi), la Bazhai (Ocho Casas), la Xuan Kong (Estrellas Volantes) o la de las Ocho Aspiraciones de la Vida. Cada una tiene su propio estilo, pero en la actualidad, dos de ellas son las escuelas principales: La Escuela de la Forma y la Escuela de la Brújula.

 

Escuela de la Brújula

La Escuela de la Brújula (Le qi), tiene en cuenta la orientación magnética de la casa y con el uso de la brújula, mapas de diagnóstico y cálculos matemáticos, nos revela la información de las energías metafísicas que no vemos con nuestros ojos. Consiguiendo con este estudio, el mapa energético de la casa donde se refleja la distribución de energías que están relacionadas con diferentes aspectos como relaciones, armonía, salud, profesión, prosperidad, etc.

Las Escuelas de la Brújula son varias, de las cuales las principales son la Escuela Bazhai y la Escuela Xuan Kong Feng Shui. En la actualidad, las dos grandes escuelas no están separadas, la de la Forma y la de la Brújula tienen que ser tomadas en consideración si se quiere estudiar seriamente el arte del Feng Shui.

 

Escuela de la Forma

La Escuela de la Forma (también conocida como Tu Li o del Paisaje) es la más antigua, se desarrolló en la zona montañosa de Kueilin y está basada en las formas geográficas, montañas y ríos. En la ciudad serían las construcciones y calles, la distribución de la casa, los colores, lo cual vemos y percibimos con nuestros sentidos.

La forma de las montañas o el paisaje en general se describe en base a los llamados “Guardianes Celestiales”: el Dragón, el Tigre, la Tortuga o el Guerrero Oscuro y el Fénix. Estos nombres derivan de antiguas constelaciones que dividían el cielo en cuatro sectores, de aquí el adjetivo de “celestiales”.

Estos cuatro arquetipos se disponen en forma de cruz; la Tortuga atrás, la ave Fénix delante, el Dragón a la izquierda, el Tigre a la derecha. La localización ideal es aquella que tenga una Tortuga situada hacia el lado del que provienen los vientos más intensos y agua en el lado opuesto (Fénix); puesto que el viento (Feng) dispersa el chi mientras que el agua (Shui) lo acumula. El geomante además tiene que encontrar al Dragón, una figura mítica relacionada con el movimiento del agua. La niebla matinal, por ejemplo, representa el aliento del Dragón: allí donde tarda más en dispersarse es donde las condiciones para la acumulación del chi son mejores. El estudio se completa encontrando las líneas llamadas “Venas del Dragón” y ciertos puntos especiales sobre estas venas denominados “el Nido del Dragón”.

En el siguiente artículo, nos centraremos en el Feng Shui según la Escuela de la Forma para profundizar en los cinco arquetipos «Guardianes Celestiales» que nos ofrecen las herramientas facilitadoras del correcto flujo energético, redistribuyendo el mobiliario de cualquier estancia de nuestro hogar.